Danza con personas ciegas

El descubrimiento de la danza interior

El método Danza de la Vida, nació como respuesta a la necesidad de vincular la ayuda social con el arte. Desarrollando un sistema de trabajo corporal que permitiera a personas de toda condición – física o psíquica – expresar y crear a través del movimiento y la danza.

El método proporciona las herramientas necesarias para que cada uno – sin necesidad de tener ningún conocimiento técnico previo – pueda descubrir su propia danza, desarrollar la creatividad y explorar un camino de autoconocimiento.

Este trabajo se inició en la O.N.C.E (Organizacion Nacional de Ciegos de España) en Barcelona, dentro de un programa de investigación, creado y dirigido por Loreto San Juan, quién ha estado trabajando aplicando el método personalmente a personas ciegas y deficientes visuales, mediante cursos regulares durante diez años, desde el año 1993 hasta el 2003.

Beneficios de su práctica 
El programa superó las expectativas en cuanto a los beneficios que Danza de la Vida generaba en quienes la practicaban. Se dio de manifiesto por ejemplo en el ámbito fisco, ya que las personas ciegas normalmente temerosas de moverse fuera de los circuitos conocidos (trabajo-casa y casa-trabajo) poco a poco comenzaban a tener confianza en probar nuevas posibilidades de transporte o desplazamiento e incluso ir de excursión a la montaña en grupo. Actividades que, por sus propias palabras, tiempo atrás hubieran sido impensables.

A nivel emocional también se produjo una evolución y se comenzaron a relacionar más abiertamente, con mejor comunicación. El hecho de trabajar la creatividad dentro de un grupo y compartir la experiencia con los demás a través de comentarios o ejercicios en común, crea un espacio de confianza en uno mismo y respeto hacia la creación de otros, favoreciendo sentimientos de fraternidad y colaboración. 

Esta nueva manera de establecer relaciones, también influyó positivamente en el ámbito de relaciones personales y poco a poco la familia, los amigos o la pareja también se beneficiaron de una actitud más abierta y comunicativa. 

Estos son sólo algunos ejemplos de los beneficios de la aplicación del método Danza de la Vida en las personas ciegas y deficientes visuales, existiendo dentro de la documentación del trabajo de investigación, material de vídeo y entrevistas grabadas a los participantes, que atestiguan lo anteriormente citado.

«Yo tenía unos 15 ó 16 años cuando mis padres me afiliaron a la ONCE debido a mi deficiencia visual.

Además de encontrar en la organización educación adecuada a mi situación estaba buscando alguna actividad extra que me aportará algo de distracción y entretenimiento y, cuando me explicaron en que consistía la Expresión Corporal no me lo pensé. Todo lo que fuese mover el cuerpo al ritmo de la música tenía que ser bueno para mí porque siempre me han gustado la danza, la música y algo de creatividad con el movimiento del cuerpo. Básicamente, bailar a mí aire

Desde el primer día que empecé me sentí bien aunque, iba con algo de inseguridad (siempre he sido tímida insegura e introvertida) ya que no sabía con qué me podría encontrar, ni cómo serían las personas que me encontrara allí. A día de hoy, sigo siendo tímida cuando me presentan a gente. Pero, cuando conocí a Loreto se me fueron el miedo y la inseguridad casi de inmediato. 

El ir a sus clases me ayudó mucho a librarme de la tensiones del trabajo y los estudios. Por un par de horas podía expresarme como sintiera, olvidándome mientras me movía, de los que pasara a mi alrededor o si me observaban.

Más adelante, la Expresión Corporal pasó a ser Danza de la Vida. Podría decirse que pasamos a un nivel superior. Lo primero era como conocer tu cuerpo y todo lo que te permite hacer. La Danza de la Vida te enseña a conocer, además de tu cuerpo, tu mente, tu espíritu. A ti mismo. A mi misma».

Marta, participante de las clases en la O.N.C.E.